Crítica

 

 

El pincel flotaba, arriba y abajo, sobre las telas, mientras dos gatos adormecidos se dilataban sobre el suelo buscando alguna corriente de aire fresco entre la ventana y la puerta de la escalera. Fuera, el silencio denso del calor del estío sólo era roto por el paso de algún camión.

Una nueva tela -empapada de un rojo vigoroso, denso como la sangre a punto de cuajarse- se acopló sobre una alfombra de arena previamente situada de forma meditadamente aleatoria. La sensación surgida de aquella combinación fue deteniendo los brazos de Vicent, lentamente, como si se tratara de la imagen de un film que fuera congelándose en la bobina del proyector. Las manos aun levantadas, pincel en mano, la tela en la otra.

El ordenador mental va huyendo de la realidad. El calor de agosto en Bellreguard va suavizándose a medida que entra en contraste con el recuerdo del desierto, con la magnitud de la fuerza humana, de la piedra que desafiando al cielo, al sol, a los astros, ha perdurado durante siglos. Kefrén, Keops, Micerino.

Que lejos quedan los vientos de Essaouira, el olor de los mercados de Marrakech, los "tajins" con cordero, con perdices, la menta, el té, las especias...

La mente no sabe de fronteras. ¿Sería Granada la semilla de toda una serie de aventuras vinculadas al mundo árabe. Las calles húmedas del sur, de escasa luz y aromas agrios de toneles de vino. La puerta de las sensaciones, de los símbolos, del hombre entendido como correa de transmisión entre unos y otros?.

El sol comienza a despuntar. Tal vez sea hora de parar, de descansar, de iniciar el camino hacia el Clotal. El mar espera. El mar tampoco sabe de fronteras, no sabe de lenguas, no sabe de razas, aunque en puridad si que lo sabe todo, aunque calle y se lo esconda, se lo quede para él. Habrá que ir hacia el mar, a robarle un día más alguno de sus secretos para que se transforme en símbolo.

JOSEP M. ALFARO

Periodista

 

 

Vicent Aunión, un espíritu libre, imaginativo, romántico, sensible, detallista, extrovertido, posee un fino sentido del humor, ácido con quien lo merece y dulce con quien corresponde, un ser diferente, que sigue manteniendo en su interior a ese niño travieso, curioso, incansable, tierno, capaz de sorprenderse y sorprender con sus iniciativas y propuestas.

Es un investigador incansable de nuevos elementos, capaces de transmitir cuanto sus azules ojos, siempre predispuestos, captan, retienen con detalle, y en las noches brujas, en el cálido ambiente de su entrañable estudio, su creatividad preñada de audacia, se recrea,  nace, sobre cualquier base, a la espera, eso sí, de la crítica inapelable de su mejor cómplice, de Pureta, su madre.

Vicent Aunión, no es sólo un artista, es como una enorme esponja que absorbe y adapta a si mismo, paisajes, sensaciones, expresiones, matices, profundizando, experimentando con el color y utilizando materiales inverosímiles para otros.

Sin duda, su obra despierta espíritus dormidos, espolea las mentes imaginativas, consigue trasladar sus sensaciones con explosiones de color, unas veces cálidos, profundos, otras fuertes agresivos, rompedores, pero siempre impregnados de su fuerza, de su yo interior. Un yo interior que se nutre de la savia de su tierra, del amor de los suyos, de la fuerza del Mediterráneo, del apoyo de sus amigos, del embrujo de la luna, todo ello, son los nutrientes imprescindibles para ese roble, noble y fuerte que es Vicent Aunión, se regenere a sí mismo y soporte todos los embastes de la vida, mostrado en su plenitud, esa infatigable creatividad y maestría que con sus creaciones, consigue transportarnos sobre la alfombra de su fantasia hacia un mar de sensaciones.

Su obra en suma, no es sólo para ver, su obra requiere, demanda la complicidad de sentir, de experimentar juntos, y es así como su creador se siente plenamente satisfecho, cuando palpa que ha conseguido comaprtir con todos... su yo más íntimo y universal.

MABEL CRUZ

Periodista-Escritora

 

 

Vicent Aunión, de Bellreguard, la Safor, Valenciano universal, de sangre nómada, ha vivido a temporadas en muchas partes del mundo: la Safor, Madrid, Barcelona, Los Estados Unidos, Granada, Marruecos... Pero, en este momento, vuelve a estar en su tierra, en el lugar que lo ha visto nacer y él tanto ama, donde vive su vida con Pureta del <<Ecce-Homo>> y Vicent <<el ferrer>> (el herrero), sus admirables padres, quienes cerca de los 95 años comprenden, aceptan y comparten con Vicent su universo de arte. Y esto, con toda seguridad, les da vida. Como a nosotros, sus amigos.

Conocía antes a la persona que al artista, si es que se les puede separar. Vicent inquieto, vitalista, complejo, rompedor, curiosos por todo, detallista, delicado y sin pelos en la lengua. Inmediatamente conectamos, nos entendimos.

Cuando poco después conocí su obra, ésta no me sorprendió: es como él. Innovadora y sugerente, hecha de materiales insólitos, de nuevas formas, de colores extraordinarios, preciosa y singular, misteriosa. Con el más absoluto dominio de su arte. Vicent Aunión busca el encuentro con la vida, con la poesía, con la naturaleza y su obra nos muestra una enorme riqueza  creativa que nace de su espíritu libre y sensible.

Aunión es un artista. Un artista en toda la extensión de la palabra. Su obra es moderna, renovadora y mantiene un tono de calidad constante a lo largo de toda su producción.

Al contemplar cualquier cuadro de Aunión, lo primero que te impresiona es el dominio del color en sus gamas mas resplandecientes: rojos, verdes, amarillos... que se armonizan como si de una sintonía se tratara. Cada uno en su lugar haciendo estallar formas y paisajes sobre soportes elaborados con telas y puntillas, arenas espinas de pescado, conchas, escarabajos, barcas de sepia... Todo un universo ligado al Mediterráneo de este lado, o de la otra orilla, poco importa, en el que nos muestra la luz de estas tierras en sus mas exuberantes manifestaciones.

Aunión es uno de los artistas más sólidos del panorama artístico del momento y su obra nos muestra una extraordinarias dotes y una gran sensibilidad, modernidad y calidad. Gracias Vicent, por pintarnos la vida.

PEPA CHESA

Catedrática de Biología y Geología

 

 

"... Esencia de poeta y esencia de pintor. Algo, pues, le ha puesto el nombre de SENSORIO-SIMBOLISMO y que para mí, es sólo arte. Arte Representativo de este tiempo  que vivimos, dramático y fugitivo, de orgasmos coloreados de ópalos y sangre. Sentimiento en el color, dadO su talento de pintor poeta ..."

FELIPE COSSÍO DEL POMAR

Pintor-Escritor

Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte

 

 

 

"... Inquietuo, obicuo y singular, VICENT AUNIÓN, nos sorprende con su capacidad de creación, su improvisación estudiada, la fuerza expresiva de sus colores, nuevas formas y nuevos materiales que incorpora a su obra, como la fina y casi impalpable arena del desierto, captada quizás, tras el vendaval de un siroco. AUNIÓN, que ha viajado, estudiado y vivido en Marruecos -la otra orilla- ha encontrado allí ecos, afinidades, analogías y similitudes surgidas desde la profunda mediterraneidad ancestral común.

Su obra, varia, plural, interesante, de rico cromatismo, transmite al espectador un mensaje subliminal de estética y belleza que llega a emocionar".

FELIPE G. PERLES MARTÍ

Real Academia de Bellas Arte de Valencia

 

 

"... AUNIÓN es uno de los pintores neoplásticos más imaginativos. Arte abstracto, lírico y psíquico. Pintura llena de misterio y encanto. Riqueza de inspiración y multiples posibilidades. El artista domina la vibración del color en el espacio".

MARIA FRANCISCA OLMEDO DE CERDÁ

Doctora en Filosofía y Letras

Periodista Crítica de Arte de T.V.E.

 

 

"... La búsqueda de la fantasía y el encuentro del color en AUNIÓN.

Es raro y difícil encontrar un pintor valenciano, joven, actual e inquieto que sume la ruptura sorollista con un trabajo alentado y alertado por una fantasía que ofrecen aquí, en sus cuadros, con un color, refinamiento y poder de sugestión extraordinarios..."

EDUARDO L. CHÁVARRI ANDUJAR

Crítico de Arte "Las Provincias". VALENCIA

 

 

"... La obra de Aunión es como una "alerta" para los sentidos, puesto que su pintura es un excitante para la fantasía, un estimulo para el posible poder creador de las gentes.

En sus cuadros se tiende la mano al espectador para que acepte una grata invitación, la de soñar. Y en el mundo de hoy, donde están prohibidos los sueños, una invitación tan generosa no puede, no debe rechazarse".

JUAN BUSTOS

Crítico de Arte "Patria". GRANADA

 

 

"... Hablar de Aunión en espiritu y en verdad, no es fácil, es más adecuado asomarse a la ventana de su espíritu, que está representada en su obra, como sendero que conduce a lo infinito.

La naturaleza hecha color, tal como la ve Aunión, es un intento permanente de interpretar la belleza en explosiones con algo de viento, de tormenta, de sol,... en armoniosa sinfonía de color que generosamente se realiza con forma, para que el espectador goce en la ilusión, en el sueño de su identificación y de su penetrable encanto.

AUNIÓN es, el mago del color".

ANTONIO CÁRDENAS

 Escultor. Pintor

 

 

"... El milagro, la belleza, el infinito puro es ser simplemente capaces de sentir, de percibir, de maravillarse..., de este fino entretejido de color, la floreciente forma que se marchita, el mudo paisaje musical, tan parecido al gozo trazado sobre una perla de sentimientos que sube: ¿de qué abismo desconocido?. Tal es el SENSORIO-SIMBOLISMO. Tal es la obra de Aunión. Brillantes conflagraciones de una conciencia fantástica... y luego, mas extraño todavía, el ambiente súbitamente recordado y  reconocido, la armonía que se respira... ".

R. ZIGMOND REHO

St. Lawrence University. The University of State of New York

 

 

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